|
|
ACTUALIDAD
ENTREVISTA A
ROBERTO EZCURDIA, EL HIJO DEL VASQUITO
50
años de Vascotour, el transporte automotor emblema de Hurlingham
Transportes Vascotour cumple 50 años prestando servicios a la
comunidad de este distrito y sus alrededores. El iniciador de esta empresa fue Roberto
Rodolfo Ezcurdia, más conocido como El Vasquito, que era
descendiente de una familia que hizo historia en la gestación de Hurlingham.
Pero El Vasco antes de emprender esta empresa familiar de
micros fue bicicletero, y trabajaba en el fondo de su casa, en la calle Bolivar
al 1100, en viejo centro de esta localidad, y al que en los últimos años se lo
llama Barrio Cosmopolita.
En
ese inmueble vivía junto con su mujer Adela Martín y sus hijos José
y Roberto, quien recuerda que cuando él era chico “la vida en
Hurlingham transcurría de otra manera. En esa época había mucha vida social,
y los negocios del barrio era un punto de reunión. Mi viejo tenía la facilidad
para hacer amigos y era muy hábil en todo lo que hacia. Sus clientes eran todos
amigos, y se respetaba mucho la palabra. Él reparaba las bicicletas; reformaba
los cuadros, soldaba muy bien en bronce. Eran otro tipo de bicis, es que estaban
hechas para toda la vida. Si seguíamos con las bicicletas, seguro que con el
tiempo hubiésemos tenido una fábrica”.
En 1961 El Vasquito Ezcurdia decide junto con su
familia comenzar a trabajar con el transporte automotor. “En ese año, mi papá
le compró a un tal Antonio García dos colectivos Chevrolet, modelo
1940. El interior de la carrocería era todo de madera, y tenía una capacidad
para 18 personas sentadas. Aunque parecía grande, tenía menos capacidad que un
actual minibús. Con esos dos micros empezó a trabajar con el transporte
escolar, llevando y trayendo a los chicos del
Instituto Mariano Moreno”, cuenta su hijo Roberto, quien está
actualmente al frente de la empresa, pero trabaja junto a su mujer; su cuñada;
y su hija Sabrina.
“Como
su recorrido llegaba hasta “La Zeta”, algunas clientas de la bicicletería
le pidieron que se extendiera un poco más el viaje, para poder llegar a Bella
Vista, para que llevara a sus hijas al Colegio Santa Ethnea”, comenta. De a
poco se fueron incorporando más alumnas, y su relación con ese establecimiento
comenzó a crecer hasta que se dedicó solamente a hacer el transporte escolar
para ellos.
“También
lo contrataban los vecinos o los colegios para pinics. Los destinos más clásicos
de esa época eran: Barrancas de San Isidro; Punta Lara; el Parque La Ancianidad
en La Plata; y San Antonio de Areco –rememora-. Por aquellos años llegar a
Punta Lara o a La Plata era toda una hazaña, porque llevaba tanto tiempo como
hoy sería ir a las playas bonaerenses”.
Cuando
él y su hermano José crecieron, El Vasquito les
regaló su primer auto, que les sirvió para ir aprendiendo sobre mecánica. Ni
bien tuvieron la mayoría de edad sacaron los registros y empezaron a trabajar
de choferes en la empresa familiar. “Después se hicieron viajes a Capital
Federal, y en 1971 hicimos el primer viaje con una agrupación scouts. Fue una
travesía de un mes hasta Esquel, Chubut, en los que atravesamos muchos kilómetros
de ripio”, se acuerda Roberto.
Como
en la calle Bolivar ya no tenían lugar para los micros, El Vasco decidió
en 1972 mudar a la empresa y su familia de barrio. “Resistimos hasta donde
pudimos en el Hurlingham Viejo, es más, mi hermano y yo no nos queríamos
mudar, pero eran muchos los colectivos y se trabajaba en forma incómoda”,
dice. Ezcurdia compró un terreno en Necochea al 600, en Villa Alemania, y por
esos años habían comenzado a dedicarse al turismo.
“Al
año del accidente, en el que murió mi papá, decidimos dejar el transporte
escolar, porque para nosotros era demasiada carga seguir trabajando con la forma
que él lo hacia. Y no pasaba por lo comercial”, argumenta emocionado. En las
décadas del 80 y 90 realizaban viajes de fin de curso o de egresados a
Bariloche y a Camboriú, y excursiones con contingentes para jubilados.
Desde
hace casi 20 años hasta la actualidad trabajan con ómnibus y mini buses para
empresas. El recorrido que hacen es por autopistas, y en Capital Federal tienen
unas cinco paradas pre-establecidas. “La gente eligió esta modalidad de
trasladarse a sus trabajos por las deficiencias en los ferrocarriles, y por el
caos del tránsito. Los charters tienen la comodidad de los asientos
reclinables, y el ambiente climatizado”, explica y añade: “Hoy estamos
llevando a las facultades a los hijos de las chicas que llevábamos a los
colegios en la década del 70”.
En
cuanto a lo económico, Roberto asegura que “todas fueron buenas épocas,
porque siempre tuvimos que estar remando para seguir adelante. Quizás
por eso no nos dimos cuenta cuáles fueron los buenos o malos períodos económicos,
porque la plata va y viene. Lo importante es que toda nuestra familia siga
trabajando en la empresa”, esto es lo que define los 50 años de Vascotour, el
transporte automotor emblema de Hurlingham.
|
|