|
|
|
VOLVER
A PRINCIPAL
Gracias por enviarnos un
mensaje
NORMAS
DE PUBLICACION DE MENSAJES Y OPINIONES
NOTICIAS
NUEVOS AIRES a través de www.hurlincom.com.ar
se configura como un espacio de información para navegantes y
lectores donde la discrepancia, la disparidad de puntos de vista y
el debate abiertos son bienvenidos. Por lo tanto, www.hurlincom.com.ar
se reserva la posibilidad de eliminar ciertas opiniones.
Se
suprimirán:
-
Todas
aquellas
opiniones que ataquen, amenacen o insulten directamente a
una o varias personas, y también a un grupo determinado.
-
Las
opiniones que busquen la publicidad
comercial o autopromoción.
-
Todas
aquellas opiniones que revelen
información privada de un
navegante, grupos o empresas.
-
Las
opiniones que contengan obscenidades,
insultos u otros contenidos de mal gusto.
Ninguna opinión es anónima. www.hurlincom.com.ar
cuenta con un 'log' de registro de las opiniones, por lo que
no se debe dar por sentada la impunidad de ciertas acciones.
Llegando en caso de ser necesario a utilizar información técnica
para presentar ante la justicia a fin de evitar el anonimato del
navegante.
Se respetarán
las opiniones que se refieran a noticias de actualidad que hayan
sido publicadas en www.hurlincom.com.ar,
pero serán suprimidas las consideraciones que sólo persigan la crítica
fácil al equipo periodístico cuya fundamentación sólo
radique en cuestiones personales. Las
injurias y calumnias podrán ser perseguidas jurídicamente.
Si el lector/navegante no está de acuerdo con alguna de
estas condiciones no tiene por qué entrar en los foros de opinión
de www.hurlincom.com.ar,
que son propiedad de una empresa privada, y puede dirigirse a los
miles de foros y grupos de noticias que existen en Internet.
Desde ya muchas gracias, la dirección.
Enero
2010
Acontinuación
una lectora, ex hurlinguense, radicada actualmente en Barcelona,
España, envió un mail
a
hurlincom
lo siguiente:
Sobre la
situación en Haití y sugerencias
Estimados
amigos
Acabo de regresar de Haití y aprovecho para de inmediato para
compartir ...
Fui como parte de una comisión de una plataforma de
organizaciones que desde Santo Domingo estamos coordinandonos
para responder a la situación. Al llegar a la ciudad de Jimaní
(sur este de Puerto Príncipe, su punto más cercano desde RD)
el grupo se dividió en dos grupos: una se encargaría de
analizar y hacer contacto en esta ciudad fronteriza; el otro
entraría a territorio haitiano para analizar la situación,
hacer contactos y canalizar la ayuda necesaria. A mi tocó
estar en esta última.
La comisión que quedó en la ciudad nos contó del despligue
de ayuda que se inicia desde territorio dominicano:
ambulancias, comedores económicos, atención en los
hospitales, maquinarias pesadas, llegada de técnicos de
diversas organizaciones. La parroquia de la ciudad está dando
auxilio a los haitianos que son dados de alta del hospital.
Sus salones se han convertido en centro de acogida. Se coordinó
para de inmediato prestar ayuda a esta labor.
Nuestro grupo pasó temprano a la frontera. No hubo
inconveniente por parte de las autoridades de ambos países.
Todo se nos facilitó para poder entrar y luego salir sin ni
siquiera presentar nuestros pasaportes. Desde la embajada nos
confirmaron que la frontera está abierta para el de toda
ayuda.
Los primeros tres poblados situados luego de la frontera no
presentan casi ningún daño. Los daños aparecen ya al entrar
a la zona donde está situado el noviciado (Tabare). En esta
zona hay bastante edificaciones colapsadas, no vimos presencia
de muertes. Nuestro noviciado y las casas religiosas aledañas
están bastante agrietadas, de tal forma que nuestros compañeros
están residiendo en tiendas de campaña en el patio. Hasta
entonces el noviciado no tenía contacto con las otras dos
comunidades de la ciudad. Hay ausencia total de comunicación
telefónica. Y no hay cobertura de internet.
Al salir de Tabaré nos dirigimos a Delmas. Allí el panorama
en muy desastroso: ha habido muchas muertes, muchas casas
desplomadas, un mar de gente con lo poco que le ha quedado
trasladándose sobre su cabeza en busca de un lugar para
residir. No hay casi transporte público. La gente se traslada
a pié. Vimos muchos pequeños y grandes campamentos
improvisados. Hay mucho hacinamiento. En muchos sectores ya el
mal olor por los muertos que permanecen bajo los escombros se
va intensificando. El alimento y el agua no aparece. No hay
casi negocios abiertos. Los supermecados que vimos están
todos destruidos.
En esta zona están las oficinas de Caritas. La mayor parte de
su personal todavía no había podido reintegrase. La catástrofe
ha tocado a todos con pérdida de vidas, lugar de residencia,
heridas, ausencia de vestido y de alimentos. Ellos esperaban
el apoyo de sus compañeros del exterior para esa tarde.
Acordamos coordinar parte de nuestra ayuda con ellos.
Luego pudimos pasar a Canapé Vert, donde está otra
comunidad. Todo el trayecto es horrible dada la presencia de
tanta destrucción y la presencia de cadáveres. Nos
encontramos con los padres Kawas y Midi.. Ambos están bien,
no sufrieron daños físicos. La casa no colapsó pero está
muy agrietada. Ellos duermen en el patio junto a varios
vecinos cuyas casas están totalmente destruidas. La calle que
pasa por el frente de la residencia se ha convertido en otro
ejemplo de campamento de las personas que han quedado sin
hogar.
El otro compañero de la comunidad, Nonó, está herido. El
sismo lo agarró cuando llegaba a la casa y una pared de la
casa vecina le callo sobre él y le ha fracturado las piernas.
Lo llevaron a Villa Manrese, nuestra antigua casa de retiro
ahora en manos de los padres Serviateurs. La casa ha
colapsado. Nonó está en el patio junto a tantos otros
damnificados compartiendo otro campamento improvisado y con
gran hacinamiento y necesitado de todo. Acordamos sacarlo
cuanto antes para Santo Domingo para que pueda recibir
tratamiento. Roguemos para que no llueva en la ciudad durante
estos día, para que la tragedia no sea mayor. Se necesitaran
muchas tiendas y casas de campaña... Y con ello también
inodoros...
Kawas nos acompañó para ver la situación del centro de
Puerto Príncipe. Les resumo que está totalmente destruido.
Todos los edificios de Estado están destrozados. Esto explica
el que todavía la atención gubernamental es casi
inexistente. Escuelas e iglesias no vimos que haya quedado una
sola levantada. La catedral totalmente destruida. En el
arzobispado todavía están sacando cadáveres. Lo mismo en el
seminario mayor... Los edificios de formación religiosa están
destruidos. Visitamos algunos locales de ONGs, solo
encontramos locales colapsados, cerrados y un personal
afectado por la muerte de sus compañeros. Todo esto explica
en gran parte el que hay todavía una muy débil reacción de
la sociedad organizada. Todos están en estado de shock y
padeciendo el dolor y la situación que todavía les
sobrecoge.
La parte comercial es la más destruida de toda la ciudad. No
hay negocios para la venta ni bancos para la obtención de
dinero. Todos están colapsados. En esta zona solo podemos
observar escombros, muertos y el dolor de nuestros hermanos.
El gran parque que está cercano al Palacio Nacional
(destruido casi por completo) está repleto de damnificados.
Es un mar de gente. Todavía no se observa logística para la
alimentación de toda esta gente. Esperemos que a partir de mañana
se materialice la ayuda en agua, alimento y vestido para toda
esta multitud. Al final del día vimos que aumentaba el
personal de ayuda humanitaria y supimos de reuniones de varios
equipos de trabajo que empiezan a activarse.
Termino con algunas constataciones y sugerencias:
1. La alimentación (agua y comida no perecedera), salubridad
(sepultura de los cadáveres, adquisición de lugares para las
necesidades fisiológicas) y un lugar para guarecerse son
necesidades que todavía esperan respuestas. Estos son puntos
para la colaboración inmediata.
2. Es urgente el proveer de alimentos, agua, medicina,
productos para la higiene y un techo o tienda para guarecerse.
3. Se necesita personal médico para la atención urgente.
4. La presencia de ayuda debe estar localizada
fundamentalmente en la ciudad de Puerto Príncipe. El gobierno
y las instancias internacionales deberán iniciar la gran
intervención. A nosotros nos tocará estar presentes
solidariamente, acompañar pequeñas poblaciones muy específicas
(Alrededor de Villa Manresa y sectores aledaños), canalizar
ayuda para las organizaciones que tienen tiempo trabajando en
el terreno, elaborar propuestas a partir de la experiencia e
incidir para que las instancias estatales e internacionales
realicen efectivamente su función.
5. Es importante establecerse también en Jimaní para desde
allí colaborar con el servicio de acogida que desde la
parroquia se está brindando.
6. Es muy importante ayudar a restablecer el tejido
organizativo de la ciudad de Puerto Príncipe. El apoyo y el
caminar humilde junto a las organizaciones que allí hacen
vida debe formar parte de todo apoyo.
7. Sobre todo hay que hacer saber a este pueblo, a su iglesia,
su vida religiosa, sus organizaciones y nuestros amigos en el
Señor, que estamos junto a ellos en este momento de dolor...
Sin palabras, pero en COMUNIÓN
solidaria. Un buen canal para los donativos pienso que
es Cáritas
Vuestra
Regina,
Barcelona,
España.
|